Juan Pedro Moreno

CONVERSANDO CON JUAN PEDRO MORENO (05·06·65)

Por Gonzalo Yuste,
CEO y Co-fundador de The Seëlk

El que fuera presidente de Accenture España, Portugal e Israel entre 2015 y 2021, es hoy, además de presidente de WPP España, amigo de Enrique y buen cliente de The Seëlk..

Por todo eso, nos fuimos a entrevistarle a su precioso piso en El Viso, un lugar lleno de objetos sorprendentes, aunque ninguno como el busto y el cuadro cubista del propio Juan Pedro, situados en la pared principal de su salón.

Un hombre inteligente, divertido, locuaz, de ideas modernas, opiniones tajantes e intereses variados. Consciente de su éxito, se considera un privilegiado, y no tiene reparos en disfrutar la vida a cucharadas. Como debilidad, reconoce una cierta soledad por no haber podido formar una familia.

El inicio de la charla refleja bien su energía: empezó a hablar sin necesidad de preguntarle nada…

ARRANQUE SOBRE LA MARCHA

Soy un entusiasta de la ópera. A pesar de lo que se pueda pensar, la ópera es un género vivo y actual. Por ejemplo acabo de estar en el Teatro Real viendo el ensayo general de Rigoletto, con la dirección escénica de Miguel del Arco. Rigoletto es una obra de Verdi, inspirada en una obra de teatro de Victor Hugo llamada “Le roí s´amuse”, que se estrenó en París y fue cancelada por la censura al día siguiente del estreno. La obra de Victor Hugo contaba la historia de un rey libertino, que violaba a las hijas de sus cortesanos, así que Verdi hizo algunos ajustes: el rey pasó a ser un duque, y en lugar de directamente violarlas, primero las enamoraba… Bueno, el caso es que Miguel del Arco la ha convertido en una denuncia de la violencia de género, con una puesta en escena impactante, muy lejos de algo tradicional. A mí me ha gustado, pero mucha gente entiende la ópera desde el rigor, así que supongo que recibirá muchas críticas (se estrenó ese fin de semana, y efectivamente, las críticas fueron durísimas).

Y hace nada estuve en México DF con mi sobrino. Me lo he pasado de cine. Estuve, por ejemplo, en el concierto de Luis Miguel, también fui a ver a un imitador de Juan Gabriel, al Museo de Arte Moderno… Yo a DF he ido muchas veces por trabajo, pero no conocía la ciudad, por ejemplo es la primera vez que he visto el Zócalo. Cuando era presidente de Accenture y estaba allí le decía al chófer “Llévame a tal sitio” y el chófer me decía “No, ahí me han dicho que no” o “Me han dicho que a partir de las 23h no le lleve a ningún sitio”.

Los que te conocen dicen que además de un tío muy listo, eres buen conversador y sobre todo un gran contador de anécdotas.

En en cole me llamaban Tintín, por mis aventuras. Hoy tengo un blog donde cuento anécdotas que me han sucedido en mis viajes… Soy un tío muy observador, curioso, y además busco que me pasen cosas. Eso hace que luego salgan buenas historias.

El blog lo empecé a escribir en 2013, a raíz de que el gobierno americano me diera el premio Eisenhower. Es un premio que reconoce a varios jóvenes líderes mundiales, aunque yo por entonces ni era joven ni era líder. Durante tres meses ellos te organizan un viaje por Estados Unidos, con todos los gastos pagados, con una agenda de encuentros con personajes de toda naturaleza. Estuve por ejemplo en una reserva de indios Navajos, me llevaron a casa de Ben Bernanke (presidente en ese momento de la Reserva Federal), de Christine Whitman que fue la gobernadora de New Jersey, estuve con Arnold Schwarzenegger en su casa en San José (California) siendo gobernador…. Lo de Schwarzenegger es para contarlo. Llegué allí, me dejaron en una salita y me dijeron “Ahora va a venir el gobernador. Usted no le puede tocar en ningún momento. No le pregunte nada. Y cuando usted responda a alguna de sus preguntas, pare de hablar en cuanto él deje de prestarle atención”. Apareció, y realmente, era como en las películas, un robot que sólo movía la mandíbula. Además es enorme, no he visto un tío más grande en mi vida. Fíjate que nos hicieron una foto juntos al salir y es de las pocas fotos con gente importante que no tengo en casa, porque a su lado parezco un click de Famobil.

De toda la gente “famosa” que has conocido en tu vida, ¿quién es el que más te ha sorprendido para bien?

A todo el mundo le saco siempre algo así como interesante. En ese viaje Cristine Whitman me desmontó en dos minutos el mito que tenemos los españoles respecto a que los americanos no saben nada de España. Sabia mucho más de nuestra historia que la mayoría de parlamentarios y ministros españoles.

Como decía antes, empecé a escribir el blog a raíz de mi viajes, con la intención de comparar la cultura y el modelo norteamericano con el español. La Constitución americana sólo tiene siete artículos, la nuestra en cambio más de 200. Esta mujer me hizo una reflexión muy interesante. Me dijo algo así como “Nuestra Constitución tiene siete artículos, que básicamente lo que dicen es que los Estados Unidos tienen un ejército para defenderse; que todos los Estados se van a apoyar en caso de necesidad; que creemos en la igualdad de oportunidades; que nuestra sistema judicial debe ser independiente y garantizar la igualdad de todos ante la ley…  Y no dice nada más. No dice que los ciudadanos tienen derecho a una casa, a un trabajo, que les tienen que pagar cuando se jubilan… Y por eso los americanos, cuando se levantan cada mañana, no piensan que el Estado les va a sacar adelante. En todo caso, y a cambio de sus impuestos, el Estado está  para proteger su libertad”.

Compara esto con nuestra Constitución, que te dice casi hasta si tienes derecho a tener un perrito en casa. Por eso, aquí muchos ciudadanos cuando se levantan lo primero que se preguntan es qué les va a a dar el Estado. Fue de reflexiones surgidas de esas conversaciones con ella como nació el blog, haciendo comparativas primero de carácter político y luego más adelante las hice de tipo social.

Por decirte otro, conocí al Principe Carlos antes de ser rey, y comprobé que es un tío que se lo curra. Cuando te da la mano, ya sabe quién eres, te pregunta sobre algo relevante para ti… Es decir, maneja perfectamente la situación. Y lo mismo puedo decir de nuestro rey, Felipe VI, que hace una labor extraordinaria. Las manos de Carlos, por cierto, me chocaron, parecían las de un agricultor, no tenía para nada las manos estilizadas que esperarías de un rey.

¿Y el que más te ha decepcionado?

Pedro Sánchez. Decepción total. Me transmitió algo que luego ha visto todo el mundo: es una persona que ni cree lo que dice ni dice lo que cree.

ÉXITO

El éxito, como la suerte, se cultiva.

Después, el éxito se puede medir de distintas formas: dinero, poder, o influencia para conseguir que pasen ciertas cosas… Yo creo que encajo en este último modelo, soy muy ambicioso en términos de influencia. Y para tener éxito en este ámbito es imprescindible cultivar dos cosas. La primera es la generosidad: hacer cosas por la gente y ayudarles a resolver sus problemas. Yo he sido consultor y esa era mi misión, resolver los problemas de mis clientes o ayudarles a que ellos los resolvieran. El segundo es tener una visión, una opinión propia y con criterio sobre temas importantes. Y sobre todo no esconderla. Si te quedas en las medias tintas, en lo políticamente correcto, no tendrás influencia. El éxito exige valentía.


En esa línea hay dos consejos maravillosos que me dieron dos personas con las que trabajé en Accenture. Carlos de Otto me dijo “Juan Pedro, tienes que medir un poco la intensidad de las cosas que dices, porque aunque tengas razón, y sueles tenerla, si 50 tíos piensan que eres un gilipollas, lo eres.” Es decir, no debes olvidar que una visión acertada, si los demás no te acompañan, no sirve de mucho. Si no hubiera aprendido esto, no hubiera llegado a ninguna parte, porque hubiera chocado con mucha gente. Y el otro me lo dio Vicente Moreno, que fue mi predecesor en la presidencia: “Aquí la clave para ascender profesionalmente es ir captando adeptos, cada uno que consigas lo metes en el armario y te vas a por el siguiente. Es decir, no te concentres en los que ya te has ganado, si no en ganarte a los que todavía no están de tu lado”.

Déjame que te pinche un poco. Conozco Accenture, y en algunas cosas me recuerda a un partido político: muchas jerarquía, y arriba no llegan tanto los más brillantes si no los más pelotas o los que no tienen escrúpulos para dejar cadáveres en el camino… ¿Me equivoco?

Te equivocas completamente. Olvidas una cosa: en una multinacional, y más si es americana, te garantizo que existe la meritocracia. Ningún jefe se atreve a poner a un inútil al frente de nada. En cambio en un partido, no existe la meritocracia, existe la dedocracia por intereses que nada tienen que ver con el talento. No hay más que ver las listas al Congreso de los partidos políticos. Para que veas que es mal común en todos, si miras la lista del PP por Madrid en las últimas elecciones, estaba lleno de amigos de Feijoo que habían estado con él en La Coruña. Eso en una multinacional anglosajona es impensable.


En España, he de decirte, hay grandes profesionales. Hay montones en las cabeceras de multinacionales anglosajonas por el mundo. Hemos tenido españoles al frente de Visa, en Coca Cola, el responsable Microsoft de inteligencia artificial mundial es un español, el número dos de Meta es un español…. La meritocracia funciona. Y en España hay gente con talento, habilidades y ambición.

¿Cómo andas de ego?

El que te diga que ha llegado a algún sitio, sin algo de ego, miente. Es imposible, porque para llegar a ciertos puestos, el que no tiene ego no llega porque no le gusta la visibilidad que esos puestos tienen.

¿Te han hecho mucho la pelota? ¿Te has dado cuenta?

Claro, y por supuesto, te das cuenta perfectamente. Cuando me marché de Accenture, en el cénit de mi carrera, estuve unos meses sin trabajar, más allá de estar metido en algunos negocios. Llegué a pensar al principio “Nadie te va a llamar, porque en realidad le interesabas a la gente por ser el presidente de Accenture, y ahora que no lo eres, no les interesas”. Y no es verdad. Ese periodo me sirvió para diferenciar muy bien los que me hacían la pelota de los que realmente me apreciaban. Muchos clientes me llamaron para que les siguiera asesorando porque confiaban en mi criterio. Ahora, como presidente de WPP, algunos vuelven a llamarte para que vayas a eventos, fiestas, y aparezcas en las fotos. Hay que jugar con eso y aceptarlo, porque va con el cargo.

Además de ser presidente de WPP, estás metido en otras cosas…

Abrí Floripondio, una floristería por suscripción., porque viví tres años en Francia y me encanta la pasión que tienen allí por las flores. He montado una productora de cine con unos amigos, y ya hemos hecho nuestra primera serie que está en Disney Plus, se llama “Noche de chicas”, y vamos a rodar nuestra primera película esta primavera. He montado un Venture Capital que invierte sobre todo en startups de corte tecnológica, como una que hace cartuchos biodegradables, en empresas de formación en el Metaverso, una de moda (Laagam) o equipos de eSports como Team Heretics. Estoy en una etapa de la vida que me apetece divertirme y ayudar a la gente.

OCIO

Viajes

He vivido en París, en Nueva York, en Santiago de Chile, en Hong Kong… Y hoy, hay pocos sitios donde viviría que no fuera Madrid.  Uno de los sitios donde sí me iría es Ciudad del Cabo. Un sitio que me ha servido de refugio muchos años, y al que sigo yendo recurrentemente. Y hay otras dos ciudades en las que podría ir a vivir: San Francisco (aunque está muy deteriorado por el problema del fentanilo) y Sidney. Las tres tienen mar, una bahía impresionante, y de cultura anglosajona… Y de otro corte, pero también con mar, una pequeña bahía y cierta cultura anglosajona, Mahón también me gusta mucho. 

El lugar más bonito en el que he estado es Las Torres del Paine. Es un parque natural en la Patagonia chilena, con glaciares y montañas.

Restaurantes

¡Ufffff! Que difícil… Me gusta El Celler de Can Roca. Otro es Atrio, que es una experiencia integral. Yo doy conferencias sobre que los productos ya no importan, que lo que importa es la experiencia, aunque eso da para otra entrevista… A un restaurante ya no vas a comer, vas a vivir una experiencia. Pues en Atrio la experiencia, por la arquitectura, el servicio, y no sólo la comida, es única.

Y aunque hay mil sitios que podría decir, menciono dos en el País Vasco: Azurmedi en Bilbao, y Portuetxe, un asador tradicional en San Sebastián con el mejor producto posible.

Libros

He tenido una temporada que me ha dado por leer biografías. Por ejemplo, leí varias de Hitler, porque me preguntaba qué tuvo que pasar en Alemania en el periodo de entreguerras para que el partido Nazi fuera dos veces el más votado. Intento por cierto no hacer paralelismos con lo que estamos viviendo aquí… 

He leído también varias de Kennedy (JFK), que es un personaje que siempre he admirado. Es muy curioso porque era dos personas en una. Hizo cosas tan extraordinarias como presidente, que se convirtió con ello en un mito, que es la imagen que todos tenemos de él. Pero eso ha ocultado su otra faceta: era un monstruo depravado, y eso está ahí para todo el que quiera investigarlo un poco. Recomiendo “Un adúltero americano”, que cuenta esa parte escabrosa, incluyendo detalles de sus informes médicos. Por ejemplo, había tenido tantas enfermedades venéreas que se le destruyeron las glándulas suprarrenales de los riñones. Tenía un apetito sexual tan enorme, que tenía que eyacular hasta siete veces diarias para no sentirse mal. Siempre se ha rumoreado que empujó a Marilyn Monroe al suicidio. Hay muchas anécdotas escalofriantes, por ejemplo  durante el conflicto de Bahía de Cochinos, estando encerrado en el búnker de la Casa Blanca, decidiendo si había guerra nuclear, salía de forma constante a tener relaciones sexuales. Esa dicotomía, la grandeza del político y la bajeza de la persona, es sorprendente.

PERSONAL

Tu mayor defecto

Soy poco constante. Uno de mis grandes sueños es, por ejemplo, tocar bien el piano, pero exige un tesón y un compromiso, que reconozco que no tengo.

¿Que has aprendido de tu padre?

​La capacidad de sacrificio para que sus hijos tuvieran lo que él no había tenido. Eso nos ha hecho a nosotros pelear más por las cosas.


Otra cosa que le agradezco mucho es hacerme escoger. Cuando yo tenia 16/17 años, iba a un colegio privado de Puerta de Hierro que suponía un gran esfuerzo para mis padre. Un día me dijo “Mira Juan Pedro, cuando cumplas 18 me vas a pedir el carné de conducir y un coche, porque todos tus amigos lo van a hacer. Yo he pensado que te voy a dar la oportunidad de que en lugar de eso, te vayas a estudiar a Estados Unidos. Tendrás que escoger: Estados Unidos o carnet de conducir y coche. Pero me lo tienes que ir diciendo ya”. Yo elegí irme a Estados Unidos, y esa fue la mejor decisión de mi vida. Mi hermano en cambio eligió el coche. Luego cuando volví, le estuve pidiendo durante años el coche prestado a mi hermano…


Uno siempre se pregunta por las claves del éxito, y en mi historia, una de ellas ha sido hablar inglés. Cuando yo empecé a trabajar en 1989, muy poca gente hablaba inglés fluido. Así que entrar en una compañía norteamericana hablando inglés te convertía en una pieza muy cotizada y me permitió tener una carrera internacional desde muy joven.

En 1985 me fui a Estados Unidos un año, al día siguiente de hacer la selectividad. Estando en Estados Unidos hice el primer curso de carrera de Económicas matriculado en Madrid, mis amigos me mandaban los apuntes. Es decir, estudié primero de Económicas allí, y vine luego a España a tiempo de examinarme de todo, porque por entonces no había convenio de convalidación de estudios entre países. Estuve en Portland, Oregón. A mi padre le daba igual donde fuera, lo único que quería era un sitio en el que nadie hablara español.

A mi vuelta, hice las milicias universitarias y fui alférez de intendencia. He de decirte que la mili también me marcó mucho, y para bien. Mi padre tenia un amigo en el ejército y, antes de ir a la mili, le pedí ayuda para que me librara de ir. Estando en una cena con mis padres en Alicante me dijo: “Mira Juan Pedro, no te voy a ayudar, porque mientras te comas sólo la mollita de las chuletas de cordero, será bueno para ti que hagas la mili”. ¡Qué razón tenía! Así que fui a la mili, y allí, con 20 años, tuve a mi cargo 1.500 personas. Imagínate lo que aprendí sobre responsabilidad.

¿Y de tu madre?

Me parezco mucho más a mi madre que a mi padre, mi hermano es justo al revés. Como ella, soy una persona muy social. Además mi madre es muy ambiciosa, siempre quiere algo mejor para sus hijos, nunca nada es suficiente. Yo quiero trascender, dejar un legado, una huella en la gente cuando ya no esté, y eso es porque ella me lo ha inculcado.

Próximos retos

Acabo de escribir una novela. Tengo que decidir si se va a publicar o si con ella hacemos una serie. Pero la novela está escrita, así que mis retos son aprender a tocar bien el piano y tener una relación de amor en la que esté realmente bien.